Vojta

Qué es

Es un método de tratamiento de fisioterapia mediante el cual se puede activar los circuitos motores del sistema nervioso central que están bloqueados a causa de una lesión anatómica o de una alteración funcional del mismo. Al activar esos circuitos motores en el niño se produce, como respuesta, un cambio postural global activo y un movimiento coordinado en todo el cuerpo, no solo en las extremidades (caderas, hombros, pies, manos, etc.), sino también en la columna. La respuesta motora global resultante es similar a un movimiento de locomoción (reptación, gateo), por lo que el Dr. Vojta denominó a esta terapia "Terapia de Locomoción Refleja". Esa respuesta motora al estímulo incluye el apoyo de unas extremidades, el enderezamiento del tronco sobre ellas y un movimiento de paso en las otras extremidades, en un patrón de marcha cruzada. La activación repetida de estos movimientos de locomoción provoca una clara mejoría de las alteraciones motoras y posturales en distintas patologías.

Para qué se utiliza

Es un método especialmente indicado para mejorar los mecanismos posturales, automáticos e inconscientes, del ser humano: el mantenimiento del tronco alineado y enderezado frente a la gravedad, el mantenimiento centrado de las grandes articulaciones (hombros y caderas), el control del equilibrio y de la postura, unos mecanismos de marcha coordinados, etc. El tener un buen control de estos mecanismos posturales está en la base para poder realizar un movimiento voluntario eficaz y preciso: el alcanzar y manipular objetos, el cambiar la postura sin desequilibrarse, el conseguir un mejor desplazamiento en el espacio, una mejor respiración, etc. A medida que el sistema nervioso central trabaja de forma más coordinada, se reduce la espasticidad y se consigue una mejor función muscular.
La terapia Vojta constituye, por tanto, una terapia de base, y complementaria, de los otros tipos de terapia física más utilizados, tales como los ejercicios de potenciación muscular, de entrenamiento consciente de acciones o movimientos voluntarios, de corrección postural, o de la marcha. Esta terapia mejora los mecanismos automáticos, inconscientes, de la postura para que puedan ser utilizados en la actividad motora espontánea de la vida diaria.

Cómo se aplica

La activación de estos mecanismos automáticos del SNC se consigue provocando unos estímulos suaves de presión en determinadas zonas o puntos del cuerpo, que se mantienen entre 1-2 min., estando el paciente en decúbito (tumbado boca arriba, de lado, o boca abajo). El cerebro responde a esos estímulos provocando un movimiento en todo el cuerpo. Al principio solo en algunas zonas y, al mantener la activación, el movimiento se va haciendo global. Ese movimiento corrige la posición anormal de las articulaciones (la columna, los hombros, las caderas, los pies, etc..). A la vez aparece la respuesta de locomoción: apoyo en unas extremidades y movimientos de paso en otras, con enderezamiento del tronco que se impulsa hacia adelante. En la terapia se pone resistencia al movimiento de las extremidades no apoyadas y se impide el desplazamiento del cuerpo. Esa resistencia potencia, por un lado, la activación cerebral y, por otro, aumenta la fuerza muscular, al trabajar los músculos contra resistencia.
Esta forma de activación cerebral tiene un efecto como de "reprogramación" del cerebro, "desbloqueando" e incorporando a los circuitos cerebrales alterados en una respuesta motora global y coordinada. Pero esa activación cerebral requiere ser ejecutada varias veces al día para que la respuesta motora normalizada se mantenga en el tiempo y se automatice.

Cuando está indicada la terapia Vojta

La terapia Vojta se puede aplicar en cualquier edad y, en los niños con PC o lesiones cerebrales congénitas, cuanto antes mejor.
En el 1º año de vida, en que el sistema nervioso central es muy maleable, es una terapia de primera elección.
En los niños pre- o escolares, la terapia puede mejorar su desarrollo funcional y evitar deformidades articulares. Al mejorar los patrones posturales básicos, es una terapia preparatoria para las otras técnicas de fisioterapia, o para las sesiones de terapia ocupacional o logopedia.
En los jóvenes y adultos, la activación de patrones posturales más normales mantiene la funcionalidad conseguida, evita dolores por retracción tendinosa o contractura muscular, y mejora la fuerza.

Quien aplica la terapia

Los mejores efectos terapéuticos se consiguen al aplicar esta estimulación varias veces (2 - 4) al día, en sesiones de 10-15 min. Es una terapia que requiere la participación de los padres. Los terapeutas formados en esta metodología enseñan a los padres a realizar en casa los ejercicios a sus hijos. Se establece así un "Equipo Terapéutico" (padres-niño-fisioterapeuta). Son ejercicios fáciles de aprender y de aplicar, lo que permite a las familias una menor dependencia del centro terapéutico.
Es el terapeuta diplomado en la terapia Vojta el que elige los ejercicios más adecuados a cada caso, entrena, dirige y apoya a los padres para su realización en casa, resuelve las dudas o dificultades que puedan presentarse, y asume la responsabilidad del tratamiento.
La terapia Vojta, debe realizarse, al igual que otros tratamientos médicos, bajo indicación médica. Desde hace varios años se realizan en España cursos de formación para médicos y fisioterapeutas impartidos por la Sociedad Vojta internacional (IVG) y la Sociedad Vojta española, que son los que pueden certificar la idoneidad profesional para la aplicación de la terapia Vojta.

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